
Un año más que más da …(reza el típico y rascucho tema conocido). Todo el país marchó, marchó lento, marchó rápido al ritmo del temita. Cerraron los locales comerciales que antes no cerraban. Viejas actitudes mercantiles que hoy no colman ni estiran, por ley, la servil paciencia de súbditos y esclavos para atrapar el último peso del año.
La república de Yam va progresando y la voz del pueblo apagándose lentamente, durmiendo en laureles ajenos, olvidando que hay cosas más importantes. Pero no importa “the people está en otra”, vamos “haciéndole a las compras”, que no falte la pichanga, la cerveza, la buena carne y los agregados. Fieles a los saluditos colapsamos las líneas y sólo quedó esperar nuestro turno una hora después. No olvidamos asistir al grotesco sacudir del nocturno cielo con luminarias sulfurosas, absorbentes abrazos, besos a diestra y siniestra, saludos oficiales y extraoficiales a desconocidos(as), que igualmente convocados a tamaña celebración, nos abrazaron y besaron lujuriosamente, como si fuera la última pasada por esas callecitas que nos acercan al turbio y buen río Clery, único río que bordea la ciudad de Yam.
La Municipalidad de Yam está conforme, el fuegazo estremecedor, que no dejó dormir a los bebés y ancianos enfermos, estuvo a la altura de las capitales mundiales y el costo fue cubierto a expensas de otros ítems, como la mantención de áreas verdes, limpieza de calles, o un cuidado ajuste en los traspasos que no se note.
Un año más que más da …(reza el típico y rascucho tema conocido). Me pregunto si todas estás promesas y sanas intenciones provocarán un mínimo cambio en nuestra estructura mental.
Es prematuro anticipar deseos o esperanzas, sin embargo, quienes festejamos (olvidándonos de las negras realidades) lo hicimos pensando en algo mejor, un devenir más ilustrado, más humano y miserecorde con nuestra dignidad corpórea-espacio-temporal.
Rescato un poemita encontrado en los arenales:
EL POETA QUE MIRABA EL MUNDO
POR LA VENTANA FORRADA CON
NYLON
Veo a poetas descuerando su olvido
achupallándose las ideas y planeando huevadas sin importancia.
Veo poetas
congelando la mirada lírica en un rico capuchino.
Con el tiempo se quejan porque su poesía
no congrega público
No alcanzan las antenas y parabólicas orejas
y ojos atentos doblemente atentos
para comprenderles.
¿Cuándo comenzaron a escribir a oscuras?
Poetas si…
Poetas no…
poetas fatales, pseudopoetas suicidas
kamikazes que disparan a la bandada.
Primer movimiento?
me dicen que no hay movimientos.
Me dicen que son espinillas en el paño tibio de la tierra.
Que hay feudos y señores.
Damas agraciadas que les gusta…
lo que les guste de la poesía.
Que veo, como Quevedo
únicos y fieles servidores de la imaginación humana
que su deambular taciturno no se nota en el pubis citadino.
Que algunos cruzaron la frontera porque aquí
nadie les dijo que eran buenos
Valores en tránsito…
Producto exportable…
Bursátil componenda versartiva.
Que veo grises atardeceres sin movimiento
fruslerías deshojándose, bicocas sin sentido.
Rotos como los rotos, rotos por balas en ráfaga infinita
colapsados por sus vicios y frustraciones
pero poetas a fin de cuentas.
Patria de los sin patria
hogar de huérfanos dilectos que odian el costumbrismo
y los ismos posibles.
Veo poetas y más poetas cogiendo
estrellas cogiéndolas en sus manos anudadas
para un amanecer posible.
Segundo movimiendo?
(o es el nylon que se encoje)
No hay amanecer posible sin la frondosa
e invisible conmiseración poética.