domingo, 19 de octubre de 2008

Barquitos de papel



Otra vez regresamos a jugar
con barquitos de papel cuadriculado

habían charcos boca arriba
como tazones sobre el césped
como trozos de mar sin salida posible.

El reflejo pobre del sol
era referencia obligada
en la carta de navegación.

La curva íntima e indecisa de nuestro mar
replanteaba el destino final
por lo tanto el puerto no era importante
tampoco era importante aquella luz tardía
que se extingue lentamente.

El horizonte se estrechó demasiado pronto
para estos marineros en tierra.

Los barquichuelos silenciosos
naufragan lentamente.



Nvro.

3 comentarios:

Sirena Varada dijo...

Desolación. La luz se extingue, la ruta sólo un reflejo, el horizonte estrecho, y el destino ni siquiera es un puerto. El naufragio del ser humano; barco de papel.

Hermosos versos que me han recordado estos otros de Pablo Neruda:

Todo te lo tragaste, como la lejanía,
Como el mar, como el tiempo.
¡Todo en ti fue naufragio!

Un placer leerte. Saludos cordiales

rrrrrriane dijo...

me ha gustado mucho su blog!
pasare x aca mas seguido


muchos saludos*

MI CORAZÓN AL DESNUDO Y CON FRÍO dijo...

Que alegres y bellas visitas aparecen por este rincón del mundo. Mundo lejano, ojos mirando al pacífico.
Siempre bienvenidas(os) con su su aporte comentado y brillante observación.
Saludos estimada Sirena, saludos Rrrriane