domingo, 5 de abril de 2009

COMPOST PARA UN INVIERNO EN P MENOR



La lluvia comienza a retornar a mi cabeza

desde su lejana cueva blandiendo lenta lenta

el péndulo de su boca húmeda

salivando la cortina horizontal.


Pienso en esos componentes artificiales de la memoria

diminutos fucilazos colgando de las neuronas

mientras observo aquella vieja barraca

donde el organillo oculta silenciosamente su duda

y anota en la bitácora

que organillo no significa un orgasmo pequeño.


Decía que un artificio memorial

asocia lluvia y cementerio + flores

cortadas / compradas / robadas / tiestos de agua

y recuerdos de canciones escapando por los ojos

no por la boca ni por el tacto

de flores que no hablan y muertos que siempre callan.


Flash: mi madre nos llevaba de paseo al cementerio del pueblo

para recordar abuelos que no conocimos

y mientras rezaba adornando su memoria

jugábamos encaramados en la blanca construcción

como lagartijas atrapando el sol.


En invierno quedamos aislados del mundo tuyo

y del propio.

No corre el tiempo y la primavera se ve tan lejana

como el cartero cesante que jamás regresó.


A veces en aquél tiempo voraz caminé

con la misma inquietud de hoy

recortando la sinuosa orilla del río Maule

sin prisa

lento

lento

desde mi cueva repleta de recuerdos

pisando hojas y huellas secas

para esperar la lluvia que regresa de su largo viaje.


tk, otoño 2009


8 comentarios:

sedemiuqse dijo...

Precioso el poema
besos y amor
je

Charo dijo...

Hola Navero, tu hermoso recuerdo, traen a mi mente, esa imagen en el cementerio, dejando inmaculada, y cubierta de flores, el descanso eterno de mi madre.
El otoño siempre si nos antoja, un poco nostálgico…..pero, deja que el invierno pase la primavera volverá!!!
Hermoso poema.
Un saludo

Charo

MI CORAZÓN AL DESNUDO Y CON FRÍO dijo...

que gusto leerles amigas, siempre bienvenidas.
un abrazo a la distancia
nvro

Ele Bergón dijo...

Muy buen poema. Me gusta, aunque ahora le veo muy lejano el otoño.

Un abrazo.

Liliana G. dijo...

Esa cueva tuya repleta de recuerdos, orillando la grandeza de tu alma, es el remanso donde tus pasos se duermen y tus versos siguen silenciosos su propio camino.
El tuyo es un poema que moviliza, que llega y ahí se queda.
Un gran cariño.

rrrrrriane dijo...

el invierno viene con fuerza
pero jamas dejar que enfrie el alma


muchos saludos

*pR

Carla dijo...

Hermoso lo que escribiste. Yo también me perdi en mis recuerdos...

Maria Susana dijo...

Hermosos y sentidos recuerdos...que me traen a la menoria las visitas al cementerio con mi padre y las tías...
un abrazo.