sábado, 3 de octubre de 2009

Como esa oscuridad que poseen las noches


"quiero trasquilar el firmamento
como una oveja sarnosa"
Sergei Essenin

Ya amanece más temprano que ayer:
un despertar algo más ligero que el viento.

El grito del sol resbala por cables sigilosos
en la punta copa erecta de los árboles vecinos.

En esta densidad que más temprano amanece
desisto la intención
por correr y correr
brincar y brincar

el cerco vástago de los sentidos
y saltar de esta cama tan extensamente lapidaria
como un desierto seco y mudo.

El silencio muere con el grito blanco y vacío.
No hay valor y sudor para este campo

succionado por el ojo bizco de los pájaros danzantes.

No quiero que amanezca más temprano que ayer.
No quiero ver tanta luz vagar sin sentido
por calles inmunes al estallido de la furia.

No quiero perderme en el brillo hambriento del cuchillo
o que estas manos tiemblen ebrias
en esa oscuridad que poseen las noches
cuando divagan las ovejas.



Trémulo torphe
oct 2009

Autora: Danie Mori (acrílico)

7 comentarios:

Paco Alonso dijo...

No quiero perderme en el muro hambriento del cuchillo.
No quiero que nadie más muera de hambre. ¿Y tu?
Felicidades por tu bella enrada

Cálido abrazo

sedemiuqse dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sedemiuqse dijo...

Bello poema.
Besos y amor
je

Sylvia Rojas Pastene dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sylvia Rojas Pastene dijo...

Detener el amanecer, el despertar, cubrir el silencio, todos los imposibles necesarios para... quizás para qué, sabiendo que no sabemos o será que no podemos?
Me gustó mucho, pero me dejo pensando en cuchillazos a ciegas del hambriento cuchillo...que no me toque uno de refilón
Abrazos, pobre a medias rico a medias, oscurecido a medias.

Carmen Molins dijo...

Me gustó mucho.


Los momentos pasan…
Y una nube de coleópteros
Sobrevuela tu cabeza que tu
espantas con ahínco como si de
torpedos se tratara.

Y la nube de coleópteros se aleja
se aleja en la mañana.
Y tú te recluyes en parajes perdidos
buscando unos dedos sin tacto

Mientras un ejercito de avispas
dibuja un círculo sobre tu cabeza
y estas cansado de palabras vanas
como sombras perdidas que un día
fueron luz.

Y esa silla que junto a la mesa dejaste vacía
con el gemido de un hombre agitado
con el terror de perder los deseos
Y el mismo pánico a tenerlos

Ves como el océano se aleja
y no puedes hacer nada
y te preguntas por qué ese oleaje
que huele a cansancio se ahoga en su propia agua.

Miras el horizonte e imaginas que hay algo más…
Y ves las aves del cielo volar y quieres se ave
para alejarte y cuando eres ave ves la tierra
bajo tus alas y quieres volver a ser hombre

Y piensas que todo es locura
y tus pies doloridos te recuerdan
que eres humano y soplas, soplas y soplas
para apagar esa llama que enciende tu cuerpo.

Sedemiuqse

Ele Bergón dijo...

Hola soñador

Me ha encantado el poema. ¡Cuántas veces he desado detener el imposible instante!

Borges dice

Los días que uno espera olvidar, los días que uno sabe que olvidará.
¿Qué importa el tiempo sucesivo si en él,
hubo una plenitud un éxtasis una tarde?

Siempre me gustaron estos versos.

Besos en tu feliz primavera.

Aquí el otoño se resite a venir.